Los dinosaurios murmuraban sobre si aquel estúpido pajarraco reptil debía seguir recitando el discurso. Hablaba sobre la destrucción del planeta, el fin del mundo conocido y la llegada de una nueva era; el pterodáctilo estaba enfundado en un traje de hojas de mirto cocidas, a manera de túnica. Los tiranosaurios fueron los primeros en burlarse cuando citaba la supuesta fecha sobre la llegada del meteorito; los dinosaurios herbívoros se tapaban sus oídos con sus colas cuando el pterodáctilo, situado en una alta peña, seguía hablando sobre cumplir con las leyes de la Naturaleza para evitar que llegara el fin del mundo. Más allá de las verdes tierras con volcanes inactivos y los mares poblados de leviatanes, los brontosaurios bebían de un inmenso arroyo; eran ellos las únicas especies que decidieron seguir oyendo al lagarto volador. Luego de media hora más de aquella predicación furiosa, los saurios se iban retirando poco a poco, el pterodáctilo encendía aún más la mecha de exaltación “profética”. Otra media hora, todos miraban hacia arriba: se acercaba un meteorito a la Tierra, del tamaño de un estadio de futbol. El pterodáctilo tenía razón.
AUTOR: DIONY SCANDELA (VENEZUELA)
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Diony Scandela. Escritor aficionado nacido en Venezuela, el 3 de julio de 1993. Iniciado formalmente en la escritura con la novela «Perros de la Prehistoria», autor de varios cuentos y relatos, siendo los más conocidos «Zorobabel», «Alienación», «La abominación desoladora» y «Al Dios no conocido»; reconoce en sus trabajos influencias de Jorge Luis Borges, Edgar Allan Poe, Horacio Quiroga y Dan Brown. Cristiano convencido, es fiel lector de la Biblia. Actualmente dirige la Revista Paladín, un fanzine dedicado a la literatura de género.
Correo: dionyscandela@gmail.com
